
El pasado 29 de julio de 2015 la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) presentó ante el Comité Especial Interinstitucional de la Comisión de Ordenamiento Territorial (CEI-COT) integrado por 30 instituciones entre entidades miembros e invitados permanentes y temáticos, el documento “Bases para la formulación de la política pública de gestión del territorio para usos agropecuarios» (documento en discusión) con el propósito de recibir retroalimentación de dichas instituciones para la consolidación de las bases mencionadas como fundamento para la formulación de la política de Gestua (Gestión del territorio para usos agropecuarios).

Ángel Massiris Cabeza, consultor de la UPRA, expone las «Bases para la formulación de la política pública de Gestua» (Gestión del territorio para usos agropecuarios) de la UPRA ante el CEI-COT. Julio 29 de 2015. Hotel Tequendama, Bogotá Colombia.
La UPRA fue creada en el año 2011 mediante Decreto No. 4145 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) con el objeto de orientar la política de gestión del territorio para usos agropecuarios mediante la producción de lineamientos, criterios técnicos e instrumentos de planificación y gestión para la toma de decisiones sobre el ordenamiento social de la propiedad de la tierra rural, el uso eficiente del suelo para fines agropecuarios, la adecuación de tierras, el mercado de tierras rurales y el seguimiento y evaluación de las políticas públicas en estas materias. Actualmente es dirigida por el Ingeniero Felipe Foseca Fino.
El MADR sustentó la creación de la UPRA por considerar que una de las debilidades institucionales del desarrollo agropecuario colombiano era la ausencia de procesos de planificación del uso del suelo rural y la adecuación de tierras para actividades agropecuarias y de desarrollo rural, así como la carencia de instrumentos técnicos que permitieran definir políticas y estrategias con base en información debidamente procesada.
En el año 2012, la Ley 1551 de modernización de la organización de los municipios colombianos planteó a dichos municipios tener en cuenta en la formulación de sus planes de desarrollo y de ordenamiento territorial los criterios e instrumentos definidos por la UPRA para el ordenamiento y el uso eficiente del suelo rural.
En el año 2013, mediante el Decreto 1985 el MADR se reestructuró asumiendo como objetivo central el de “promover el desarrollo rural con enfoque territorial y el fortalecimiento de la productividad y competitividad de los productos agropecuarios, a través de acciones integrales que mejoren las condiciones de vida de los pobladores rurales, permitan el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, generen empleo y logren el crecimiento sostenido y equilibrado de las regiones”. Del mismo modo el MADR se propuso “propiciar la articulación de las acciones institucionales en el medio rural de manera focalizada y sistemática, bajo principios de competitividad, equidad, sostenibilidad, multisectorialidad y descentralización, para el desarrollo socioeconómico del país”.
En desarrollo de estos marcos normativos, la UPRA asumió desde el año 2013 la tarea de producir lineamientos, criterios e instrumentos de apoyo a la gestión del territorio para usos agropecuarios, uno de cuyos productos es el documento sobre “Bases para la formulación de la política pública de gestión del territorio para usos agropecuarios”, mencionado antes.


La elaboración de dichas bases se ha guiado por los planteamientos conceptuales de la “Nueva ruralidad” y del “Desarrollo rural con enfoque territorial”, con especial énfasis en:
El enfoque territorial en contraste con la visión sectorial tradicional y el territorio como categoría central.
La superación de la visión dicotómica campo-ciudad, destacando la comprensión de las dinámicas de integración rural-urbana basadas en sinergias y complementariedades.
El reconocimiento de la pluriactividad o polifuncionalidad del campo asociada a potencial geográfico, histórico, cultural, paisajístico y ecológico.
El reconocimiento de la integración de las zonas rurales a los mercados en un contexto sistémico territorial, considerando los conceptos de competitividad sistémica y territorial.
La valoración de la participación social en el diseño e implementación de políticas públicas de desarrollo rural agropecuario.
El énfasis en la gestión diferencial, estratégica y adaptable de los territorios con apoyo de tipologías territoriales.
La promoción de iniciativas locales y redes de cooperación entre agentes públicos, privados y de la sociedad civil, bajo el concepto de gobernanza democrática de tierras.
La consideración de la equidad como centro de las políticas de desarrollo del campo.
La búsqueda de cohesión social, económica y territorial.
Bajo las anteriores premisas conceptuales se plantea como objetivo general de la Gestua “Contribuir a la cohesión social, económica y territorial del espacio rural colombiano, a la productividad y competitividad de la actividad agropecuaria y a la superación de los conflictos territoriales que afectan al campo, a partir de la formulación, implementación y armonización de políticas, estrategias e instrumentos de planificación sectorial y territorial agropecuaria y de gestión intersectorial, orientados a lograr el uso eficiente de las tierras agropecuarias”.
En desarrollo del objetivo anterior, la Gestua se estructura a partir de tres ejes estratégicos interrelacionados: el eje de planificación sectorial agropecuaria, el eje de planificación territorial agropecuaria y el eje de gestión intersectorial. A cada eje se le definen unas líneas de acción como se puede observar en la figura siguiente.

Con dicho documento, la UPRA está aportando lineamientos de política que en conjunto con los aportes de la “Misión para la transformación del campo” y los numerosos lineamientos y estudios sobre la situación del campo en Colombia realizados por Planeación Nacional, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la CEPAL y por académicos e investigadores colombianos y extranjeros; representan una buena base conceptual, técnica e instrumental para que el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el Gobierno Nacional puedan elaborar una Ley de Reforma Rural Integral que consulte las nuevas ideas, la nuevas estrategias y las nuevas políticas que demanda la compleja y conflictiva realidad del campo colombiano, bajo criterios de equidad social, gestión integral, planificada y prospectiva con enfoque territorial y legitimidad social; sostenibilidad social, económica y ambiental de los sistemas productivos agropecuarios; y de gobernabilidad democrática de tierras.
La posible y esperada etapa de posconflicto sería la oportunidad para que el Gobierno colombiano asumiera la tarea patriótica de “saldar la deuda histórica con el campo”, modificando la visión sectorial tradicional de su política rural agropecuaria hacia una visión en la que las actuaciones sectoriales se articulen y armonicen tomando como eje central el territorio con sus particularidades biofísicas, económicas, sociales, culturales, haciendo especial énfasis en la superación de las fuertes desigualdades existentes entre el desarrollo rural y el urbano, la concentración de la tierra en pocas manos, así como la reconversión de sistemas productivos ambiental y socialmente insostenibles muy relacionados con los conflictos por sobreutilización o subutilización que tipifican al campo colombiano. En este contexto, la gestión territorial agropecuaria puede contribuir sustancialmente a lograr la paz que anhelamos los colombianos si existe la voluntad política para propiciar los cambios estructurales, tanto económicos como sociales, que demandan las problemáticas mencionadas.

La UPRA está interesada en recibir comentarios, observaciones y recomendaciones sobre el documento en referencia. Los interesados pueden acceder al mismo a través del siguiente link: Unidad de Planificación Rural Agropecuaria – UPRA